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jueves, 3 de septiembre de 2009

Merengue, burbujas de amor y un señor llamado Guerra proclamando Paz sin Fronteras


Apurado como siempre, agarre a la que tiene la llave de mi corazón y salimos veloces. El cielo se pintaba lloroso. No importa, dijo mi guaraya alemana, que nos llueva café esta noche. Llegando, varias señoras se peleaban por vendernos de esos ponchillos que uno debe usar si quiere pasar el Niagara en bicicleta. Se veían las señales humo de la comida rápida alrededor del estadio y las avispas atraidas por el azucar de los mocochincheros. El público llegaba como abejas al panal. La cola para gradería era considerable. Mas larga da las que más de uno tuvo que padecer, buscando visa para un sueño. Nosotros estábamos a salvo. Haciendo caso omiso al costo de la vida, teníamos entradas para cancha. Adentro, el escenario era un farolito en la oscuridad, una bendita luz. Un avion a hélice nos trajo a Juan Luis, a partir de ahí fue complicado para su servidor. Tengo dos pies izquierdos asi que seguir la bachata rosa de mi esposa fue un reto que cumplí a medias. Ella es literalmente, una woman del callao. Frío frío era mi desempeño en la pista de baile. En busca del ritmo mire al cielo y pude ver las estrellitas, pero no a los duendes. Vale la pena, me dije, tropezarme para encontrar el 2x2 del merengue. Después de todo, Juan Luis había sido testigo invisible de esa mañana blanca, cuando camine hacia mi esposa y pedí su mano, burlando los nervios que hicieron subir mi bilirrubina. Después de una hora y media de travesía, el avión a hélice despegó dejandonos a todos en la mente la certidumbre que la vida se burla de nosotros, llamando guerra a un testimonio de amor y alegría. Ya en casa, me prometí que para la próxima, el merengue no iba a ser un problema.

martes, 14 de julio de 2009

La paz sea con vosotros



Zachary Karabell repasa en su obra "Peace be upon you" la historia compartida entre judios, musulmanes y cristianos, detallando brillantemente episodios duraderos de coexistencia pacífica, llenando los agujeros de su historia común, que principalmente proyecta violencia y desesperación. No es una simple oda a la paz, es un estudio científico que esgrime argumentos sólidos contra la estigmatización de la relación entre las diferentes religiones como una milenaria guerra santa. El todo es más que la suma de las partes. La historia, como llega al ciudadano de a pie, se nutre de los espacios en blanco y de las ambigüedades que los libros de texto dejan. El autor revisa milenios de paz, coexistencia tolerante y mutuo beneficio donde la guerra y el enfrentamiento es la excepción y no la norma.
El mecanismo que desentraña Karabell funciona no sólo para la revisión de la historia en el medio oriente, sino que, es posible de extrapolar a casi cualquier disputa entre pueblos, naciones o identidades. Así encontramos las verdaderas causas del odio y la violencia, basadas más en los silencios complices que en los discursos efusivos, más en la propaganda política que en guerras y escaramuzas, más en los disturbios recientes que en los siglos de coexistencia pacifica. "Peace be upon you" es un libro recomendable para todos aquellos que buscan en el pasado nuevas perspectivas para un futuro sostenible.